> 23 de Enero de 2019
“No hubo tiempo para disfrutar”

Edinburgh le ganó a Montpellier y aseguró la localía en Champions Cup frente a Munster. Pero del frío europeo, los británicos pasaron al calor sudafricano para enfrentar a Kings por el Pro 14. De lo que pasó y lo que viene opinó Juan Pablo Socino.

Objetivo cumplido y con creces. Luego del histórico triunfo de visitante en Francia contra Toulon, nos preparamos en modo semana corta – esto es cuando toca jugar un sábado en otro país, viajar de regreso, y el siguiente partido es un viernes. Por ello, entrenamos solamente lunes, martes y jueves.
 
Tocaba recibir a una de las grandes potencias de Europa como lo es Montpellier. Un equipo plagado de estrellas, campeones mundiales.
 
Teníamos en nuestras manos la posibilidad de clasificar a cuartos de final de la Copa Europea y al hacerlo conseguir jugar de locales, algo que haría que fuera doblemente gratificante; para nosotros como club y para toda la ciudad. 
 
Sabíamos que el clima podía llegar a ser un factor beneficial para nosotros, ya que no muchos franceses disfrutan de temperaturas bajo cero y de la lluvia habitual para los escoceses en esta época del año. ¿Yo? Después de tantos años en las islas estoy acostumbrado.
 
Se trabajó mucho en el plan de juego, pero por sobre todo en la parte física, más que nada en la recuperación ya que venimos de un gran trajín.
 
Ellos tienen un pack de forwards de gran tamaño y basan todo su planteo de juego en poder imponerse físicamente en todos los aspectos de juego. Para ganar habría que ser dominante en cada situación de contacto.
 
Murrafield estaba con una capacidad record para un partido de Copa Europa. Si bien tiene capacidad para 67.144 espectadores, los once mil que vinieron a apoyarnos fue un record doméstico.
 
El partido fue como lo imaginamos, con ellos apelando a enlentecer el juego, buscar imponerse en los puntos de contacto mientras nosotros buscamos mover el juego y a los más pesados jugadores rivales.
 
Si bien el resultado no lo reflejaba, éramos el mejor equipo en el partido por lo que el segundo tiempo salimos con una actitud positiva. Levantamos el ritmo, defendimos con ferocidad en unos 40 minutos trabados, con mucho contacto
 
Por suerte, Edimburgo volvió a ganar para la enorme alegría de los simpatizantes y nuestra. Clasificar, asegurar el cuarto de final en casa hizo que fuera una noche casi perfecto.
 
No hubo tiempo para disfrutar mucho la victoria ya que el plantel se dividió después del partido. Por un lado los que se iban a la concentración de Escocia para el Seis Naciones, mientras que el resto, después de descansar en casa, hubo que juntarse en el aeropuerto para el largo viaje hacia Sudáfrica, para la próxima fecha de Pro14.
 
Estos tiempos y arreglos de logística, hacen que sea más fácil para un jugador la transición entre partidos de Copa y Liga.
 
No hubo casi tiempo festejar o mucho menos asimilar lo que se había logrado. Lo hecho, hecho está y quedo atrás. Se cambia el chip y se enfoca en Kings. 
 
El viaje de 28 horas desde Edimburgo a Port Elizabeth fue vía Qatar y Ciudad del Cabo. Un viaje largo. Se viajó en clase turista y sólo ocho jugadores pudieron viajar cómodos en clase ejecutiva. El mismo lunes que llegamos hubo que entrenar con 30 grados, recién llegados de temperaturas bajo cero.
 
Lo vuelvo a repetir: pasa todo tan rápido que uno se adapta, no nota la diferencia y encara cada partido como tal, uno a la vez y sin restarle importancia a ninguno…sea para clasificar a un cuarto de final o un simple partido de Copa. ¡El objetivo es siempre ganar!
Autor: Juan Pablo Socino
Foto: Edinburgh
Fuente: Mundial XV
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