> 30 de Abril de 2018
Venimos bien

El gran triunfo de Jaguares ante Blues, el primero en la tierra de los All Blacks, fue producto de una serie de cambios que se viene gestando desde adentro y que genera expectativas a futuro. Frankie Deges, en su habitual columna, analiza cada detalle de estas transformanciones. 

Todo indica que esta gira que están terminado el próximo viernes en la aburridísima ciudad de Hamilton es un punto de quiebre en la historia de Jaguares.
 
Obviamente, conseguir el primer triunfo ante una franquicia neozelandesa, encima en un estadio histórico como Eden Park, bajo una lluvia casi bíblica, le agrega una épica importante al 20-13 contra los Blues de Tana Umaga.
 
Así como ninguna derrota se puede analizar por sí sola sin el contexto de la campaña, hay que usar la misma vara para las victorias.
 
Después de dos importantes triunfos en Australia, país que ha generado un record más generoso en resultados contra sus franquicias que en Nueva Zelanda, se volvió a cruzar el Mar de Tasman para instalarse en Auckland de cara a la segunda parte de una gira bien disímil en cuanto a los rivales.
 
La historia del rugby argentino con el rugby neozelandés no es realmente positiva, siendo que todavía no se le ha ganado a los All Blacks. El Súper Rugby no fue tampoco generoso con sus festejos, ya que hubo cinco derrotas en 2016 y dos en Vélez este año ante adversarios de ese país.
 
Transformación
 
La transformación del equipo es notoria bajo la nueva conducción de Mario Ledesma, pero sería injusto quitarle crédito al trabajo del primer cuerpo técnico que encabezaba el Aspirina Pérez.
 
El primer año había arrancado con un triunfo en Bloemfontein y las ilusiones estallaron. La propia maquinaria del Súper Rugby se fue devorando a un equipo que arrancó con una excesiva expectativa propia y de la gente.
 
Fueron cuatro victorias en quince partidos; muy poco para quienes pensaban que eran, sin haber jugado nunca el torneo, candidatos a los play-offs como mínimo.
 
Para el año siguiente, con inconsistencias, se ganaron siete partidos y se pasó de finalizar en el puesto 13 a terminar décimos. Ergo, el progresa estaba apareciendo.
 
La llegada del ‘Bocha’ Ledesma aceleró procesos. El cambio de capitán mandó un mensaje claro: nadie está por encima del equipo. Si bien para su gusto no pudo empezar a trabajar antes – el rugby profesional exige descansos obligatorios – fue de a poco marcando un rumbo que tiene hoy cinco triunfos e igual cantidad de derrotas.
 
A falta de seis partidos para que termine la temporada regular, todo indica que el record del año pasado debería superarse y hay hasta una posibilidad de que se prendan en los play-offs.
 
¿En qué mejoró el equipo?
 
Hay una confianza que llega al encontrar la luz al final del túnel. Las formaciones fijas están más sólidas – el scrum volvió a ser una fuente de obtención y de complicación al rival, sobre todo en la gira, y el line es eficiente en ataque y defensa. El ataque es más vertical, se llega al try – el de Emi Boffelli en Auckland tuvo mucho de esta nueva impronta – y la defensa más estructurada. Los que tienen menos minutos tienen impacto al ingresar.
 
No hay que creerse que ya está, que el equipo puede prenderse ahí arriba. Como dicen los ingleses, lo de Jaguares es un “work in progress” – está en desarrollo.
 
Ganarle a los Blues fue tan histórico como necesario para seguir en la curva ascendente. Se le ganó bien, aunque ninguno de los tres partidos de la gira se obtuvieron con comodidad.
 
En Melbourne fue por tres, en Canberra por cinco y en Auckland por siete. Para ganar con tener un punto más que el rival alcanza, pero falta imponerse como contra Waratahs y Lions, los otros dos triunfos, en casa.
 
Quedó demostrado que saben ganar y mantener esa tendencia. Después del partidazo contra Waratahs llegaron los Reds y Jaguares fue una sombra de lo que había sido.
 
Poder imponerse de manera consecutiva es fabuloso y motivo de sentirse envalentonado para cruzar las Bombay Hills hacia el sur para enfrentar a Chiefs que juega mucho mejor que los otros tres rivales.
 
Ledesma está marcando un rumbo y los jugadores acompañan con un compromiso al juego que alienta ese positivismo que nos llena a todos. No le pongamos el mote de candidato porque es un peso que no hace bien.
 
El primer paso es Chiefs, después viene una semana de descanso para recibir a Bulls y Sharks. Empieza después a mezclarse Jaguares con Pumas pero después de tres tests llega el cierre de la temporada con Stormers, Bulls y nuevamente Sharks.
 
Hasta el cierre de la última fecha no se sabrá la suerte Jaguar. Entonces, hay que ir partido a partido. El viernes hay que demostrar que el camino está claro – ganar sería fantástico, pero con seguir con el rumbo ya será un indicador de progreso.
 
Mucho viaje
 
Un triunfo en seis partidos es un mal retorno para Pumas Sevens en Singapur. A dos meses de Rugby World Cup es un indicio pero no debería generar alarmas por las circunstancias.
 
Cortando la etapa de Hong Kong y Singapur para acomodar los Commonwealth Games, a Los Pumas Sevens les tocó ir y venir a Asia dos veces en tres semanas – son viajes eternos, incómodos y que afectan necesariamente la performance.
 
Santi Gómez Cora desdobló su plantel en lo que fue la última posibilidad para que los jugadores busquen un lugar en el plantel.
 
Para Londres y París, confía, tendrá al plantel que quiere llevar a San Francisco. Ahí habrá un indicio de las chances mundialistas.
Autor: Frankie Deges
Foto: Jaguares
Fuente: Mundial XV
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